lunes, 15 de junio de 2015

Sobre una mesa, hace ya mucho tiempo, un vendedor de fritos depositaba sus productos revueltos. Pero en una ocasión como que los ánimos estaban caliente entre los fritos y empezaron algunas protestas y ofensas.

- ¡Ruédate un poco que me estás puyando un ojo!- Gritó molesta Arepa a Chicharrón.
- Y para dónde me voy a rodar si no hay espacio ¡De qué te las picas grasosa!- Respondió Chicharrón.
-¡Oye! ¿Por qué le hablas así puerco, si tú también te bañaste en el mismo aceite?- Insultaba la empanada.
¡Puerco no, desgraciada! ¡Cerdo!- Gritó Chuleta- Él no está solo ¡Ojalá te hubiera conocido antes, te hubiera dejado la mazorca sin un grano!
-¡Ella tampoco está sola!- gritaron los fritos.
Y se formó la guachafita. De manera que decidieron separarse. Por un lado quedaron los fritos: Empanada, arepaehuevo, las hermanas Arepa, las hermanas Carimañola, los hermanos Buñuelo y Patacón. Por el otro lado estaban: Bofe, Chicharrón, Chuleta, Chinchurria, Pajarilla y Chorizo.

La empanada tomó a la arepa de huevo como escudo para enfrentarse a la chuleta.
-¡Avanza Arepaehuevo, vamos a darle duro a Chuleta!
-Ah sí… ¿Y por qué no avanzas tú adelante? ¿Qué quieres que me ensarte con ese hueso de costilla que trae afuera?
- No pensé que fueras tan cobarde. De gallina solo tienes ese huevo ¡Estás hecha de lo mismo que yo!
- ¿Pero qué puedo hacer si no tengo con qué defenderme?
-Déjate puyar hasta que ella pierda el filo.
La Chuleta por su parte decía a Chinchurria.
- Le voy a dar “chuleta” a esa Arepaehuevo hasta que le saque ese corazón rojo que tiene por dentro. Me preocupa la Empanada que parece una espada árabe.

Por su parte Chicharrón había caído sobre Patacón.
- Ahora sí vamos a tener “patacón pisao”.
Y ya comenzaba a enrollarse y endurecerse sobre Patacón, cuando este pudo sacudirse.
- ¡Auxiliooo! ¡Socorrooo!- gritaba Chicharrón- ¡No veo! ¡No veo!
- ¿Qué te pasó? – Le preguntó Pajarilla.
- ¡Ese desgraciado me echó sal en los ojos!
Rato después de lavarse los ojos.
- Ahora sí desgraciado, te voy a pisar de verdad. ¡No! Te voy es a machacar- Y cayó sobre Patacón golpeándolo inmisericorde con su duro caparazón.
Patacón se estaba despedazando todo y ya no tenía sal. Pero sacó fuerzas de flaquezas.
- ¡Ayyy! ¡Por ahí no, por ahí no! Por favor ¡Ay mi madre, qué dolor!- Gritaba Chicharrón cuando, lo que quedaba de Patacón, lo pilló por los pelos -¡Ay, mi bigote! ¡Ay, mi bigote!-
Desde entonces no hay chicharrón con pelos.
- ¡No lo sueltes Patacón!- Gritaban los otros fritos.
- Perdimos a Chicharrón- Decía Pajarilla a Chinchurria.
- Y también perdimos a Chuleta- Respondió ésta- la Empanada le está dando de su propia medicina.
- ¡Cómo así! ¿Chuleta no iba ganando? ¿No le había sacado el corazón a arepaehuevo?
- Sí, pero le quiso dar la estocada final, Arepaehuevo se apartó y el hueso de Chuleta quedó enterrado en la tabla de la mesa, inmovilizándola.
-Ahí están ustedes pintadas como son. Chinchurria cagada del miedo y Pajarilla escondiéndose y hablando paja- protestaba Chorizo, censurando a sus compañeras.
-¡Bofe!- gritó- ¡Ayúdame! Contigo y estas dos cobardes vamos a acabar con esos grasosos.
Bofe, tú te echas sobre la cola de Pajarilla y con la ayuda de Chinchurria evitarán que ella se caiga cuando se yergue. Tú, Pajarilla, me enrollas con tu cabeza por un extremo y te levantas, y como si yo fuera un bastón de mando, levantas a cipotazos a esos fritos.
Y así se hizo. Los fritos avanzaban optimistas con los triunfos de Patacón y Empanada. Las dos primeras en entrar en combate fueron las Carimañolas.
- ¡Al ataque!- gritó Chorizo.
Pajarilla se irguió como una cobra y meneándose como una palmera al viento, descargó el primer chorizazo. Alcanzó a Carimañola de Carne por toda la mitad partiéndola en dos y desparramándole todas las tripas.
- ¡Ehhh! –Exclamó Chorizo- esta infeliz como que se comió a uno de los nuestros.
La Empanada de Queso, viendo lo que le hicieron a su hermana de carne y ciega de la ira, se lanzó al ataque. Pajarilla se irguió por segunda vez. Los dos pedazos de empanadas rodaron por el piso (es decir, las tablas de la mesa), junto con sus tripas. Chorizo muy triunfante exclamó:
- ¡Ésta como que se alimentaba con icopor! Por eso se veía tan jipata.
Los fritos estaban realmente enardecidos con las pérdidas sufridas. El buñuelo de frijol sin pensarlo dos veces y de un solo impulso brincó para pegarle a Chorizo. Pajarilla se balanceó hacia atrás y como si Buñuelo fuera una pelota de béisbol, le ha dado un batacazo que lo sacó de la mesa. Empanada había regresado de dar buena cuenta de Chuleta y llamó a sus compañeros a dialogar.
- Yo sé cómo podemos derrotarlos- Explicaba Empanada- Buñuelo de Maíz, tú vas a brincar como un balón de basquetbol y a esquivar los zarpazos de Chorizo. Mientras eso sucede, tú, Arepa, te lanzas como un disco de freesby a la cola de Pajarilla. Cuando caiga Chorizo, Buñuelo de maíz y yo daremos buena cuente de él.

Y así lo hicieron. Buñuelo de Maíz se movía como dirigido por el mismísimo Michel Yordan. Pajarilla y Chorizo estaban desconcertados pues habían pensado en meter su segundo home run y ya habían fallado tres veces abanicando la brisa. Razón por la que
Pajarilla pensó que mejor era dar el golpe de arriba hacia abajo. Cuando se impulsó, sintió en el bajo vientre tremendo golpe que le propinara Arepa.
Buñuelo se apartó y Chorizo se ha llevado un suelazo quedando inconsciente. Mientras Empanada levantaba a espadazos a Chorizo, buñuelo martillaba saltando sobre Bofe y Chinchurria. Pajarilla se retorcía del dolor por el golpe que le propinó Arepa.

El señor de la venta de fritos, que se había ausentado por un momento, regresó y quedó extrañado al ver sus fritos todos revueltos y algunos desbaratados. Desde entonces tomó una decisión: los fritos se ubicarían en un extremo de la mesa y las fritangas (los de carne) en el otro extremo y a los chicharrones se les quemaría el pelo antes de fritarlos.

Fin
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